Bajé del metro en la estación Postdamerplatz. Allí se encuentra la plaza homónima que quedó dividida entre las dos Alemanias y hoy es símbolo de la modernidad de Berlín. Se construyó el famoso edificio de Sony y un centro comercial muy bonito. También hay restos del muro. Caminé nuevamente hasta la puerta de Brandenburgo para andar por la avenida Unden den Linden (de los tilos). Pasé por la embajada Rusa en Alemania, y llegué hasta la isla de los museos. Caminé hasta Alexanderplatz donde está la torre de televisión, que es el edificio más alto de la ciudad. En la plaza había una convocatoria dark. Estaba lleno de chicos vestidos tipo gótico. Llegué hasta el barrio Nikolai y anduve por las callecitas estrechas llenas de barcitos y locales comerciales. Debajo de una publicidad de coca cola había una serie de edificios iguales, obra del comunismo alemán de la época. Se me ocurrió pensar en que la parte más turística de Alemania queda del lado oriental, es decir del lado comunista. Esto de debe a que a la hora de la repartija la ex URSS pidió la parte más rica de Berlín, ya que había sido la fuerza que había entrado en la ciudad. Pero al mismo tiempo, vale destacar que fueron ellos, los socialistas alemanes quienes destinaron esfuerzos y presupuesto a la conservación del patrimonio cultural. De alguna manera los gobiernos socialistas ponen más énfasis en lo cultural. En la parte occidental no hay muchos lugares destacados para visitar. Pero los gobiernos comunistas no han funcionado. Y los capitalistas parecen que sí. Pero si ahora hay crisis en los gobiernos capitalistas, cuál será el modo de gobierno que resulte mejor a la humanidad de este siglo? Al día siguiente, el sábado fuimos con Mikel a la playa a un lago que queda en la estación Wansee de metro, cerca de Postdam. Tomamos sol, y descansamos junto a la naturaleza del lugar.
jueves, 19 de agosto de 2010
Campo de concentración - Sachsenhausen
Me decidí a hacer la visita a Sachsenhausen, campo de concentración nazi en las afueras de Berlín. El guía que nos tocó es un argentino que hace varios años que vive en Berlín. Del campo de concentración no queda mucho edificado. Pero sí hay una energía rara en el lugar. Eran perseguidos no sólo los judíos, sino también los gitanos, los homosexuales, los comunistas, los testigos de jehová etc. Cada preso estaba identificado con un triángulo de un color diferente según sea el motivo de su persecución y se le asignaba un número. A las personas no se las llamaba más por el nombre, perdían su identidad. En las barracas hay camas e inodoros como los que funcionaban en esa época. En Sachsenhausen funcionaba también un laboratorio donde se hacían experimentos de cualquier tipo con seres humanos. Se trataba de aprovecha al hombre económicamente antes de matarlo. En el campo de pueden ver rastros de los hornos y de las cámaras de gas. Es increíble pensar que todo aquello sucedió hace escasos años. Es increíble pensar en los cómplices de los locos malos, en su silencio, en su incondicionalidad. Pero más increíble es pensar que cosas parecidas están sucediendo en medio oriente y varios otros lugares del mundo y no hacemos nada. Total queda lejos…no?
Berlín, ciudad en crecimiento
Tomé el bus a las nueve de la mañana con destino Berlín. Mikel me esperó en su departamento que queda sobre la calle Apóstol Paulus, en la parada de metro Eisenacher. Menos mal que aquí hay mucha gente que sabe hablar inglés, porque el alemán es un idioma muy distinto. A veces pregunto cómo llegar a algún lugar y me contestan en alemán y yo, miro a las personas con cara desorbitada. No es posible entender ni siquiera los sustantivos propios, es decir, ni los nombres de las calles. Dimos una vuelta por el aquí cerca del departamento. El barrio es muy tranquilo, hay gente en la calle pero es silencioso. Comimos en un restaurant de comida india. Tuve que cuidar el tono de mi voz porque era el más alto del lugar. Al día siguiente fui a hacer el Free tour por Berlín. Pilar, una gallega, nos llevó caminando por la parte este de la ciudad. Comenzamos en la puerta de Brandenburgo, símbolo de Berlín que quedó entre los dos muros que separaban la RDA y la RFA. Alrededor de la plaza de París no pueden construirse edificios altos ni con demasiada belleza para evitar que la puerta pierda protagonismo. El DZ Bank que queda en la misma plaza, fue diseñado por el arquitecto Frank Gheri, el mismo que hizo el Gughenheim en Bilbao, quien para desquitarse, embelleció el edificio por dentro. Caminamos hacia el memorial del holocausto que está muy cerca de la puerta de Brandenburgo. Es un memorial simple, conformado por varios bloques de concreto, todos de diferentes tamaño. Es un lugar sensorial, pues inevitablemente algunas sensaciones experimentas recorriéndolo y perdiéndote por dentro. En el parking público que se encuentra a su lado se encontraba en la época de guerra, el búnker de Hitler. Ya no queda nada de él, sólo una placa que colocaron en 2006 con motivo del mundial porque los turistas preguntaban dónde era ese lugar. En la parte oriental se pueden ver varios edificios iguales, característico de los gobiernos socialistas. En lo que ahora es el ministerio de economía de Alemania, hay un mural pintado también del gobierno socialista. Me encantó, le saqué fotos en secuencia. Caminando para ver los restos del muro vi los famosos autos Trabis. Se notan aún las diferencias de la Alemania socialista y de la Alemania capitalista. El muro no dice mucho, pero sólo pensar que una ciudad está dividida por una pared es algo, raro. El check point Charlie, turístico. Hay una foto que muestra realmente cómo era el control que había para pasar de una ciudad a la otra. La plaza de las dos catedrales idénticas es muy bonita, allí también se encuentra un edificio donde se hacen exhibiciones de música. Luego pasamos por la plaza Gendarmeplatz que posee la ópera del estado, una iglesia y el memorial de la quema de libros, en alusión a los libros quemados por el régimen nazi. El memorial consiste en una ventana en el piso de la plaza con todas bibliotecas vacías. Me gustó. Cruzamos la Avenida de los Tilos y llegamos a la isla de los museos. Todavía no fui al Pérgamo pero en estos días entraré. Se está reconstruyendo un palacio enorme. Y la vista que hay de la catedral es imponente. Le saqué una foto al muñequito del semáforo socialista. En la RDA (socialista) era característico este muñequito verde para cruzar la calle, con su gorrito o boina. Luego tomó proagonismo y se generalizó, post caída del muro, en toda Berlín.
domingo, 15 de agosto de 2010
Hamburgo con Martin y Viena
El domingo llegaron a Hildesheim, Martin y Vienna desde Hannover. Pasamos la tarde juntos y luego me fui con ellos a Hamburgo. Esa noche comimos los tres en el puerto. Al otro día a las nueve de la mañana nos dirigimos con Martin hacia el centro de la ciudad. Aquí en Alemania me es muy difícil recordar los nombres de los lugares. Caminamos por un barrio al lado del río donde hay escaleras estrechas y empinadas y las casas son muy lindas y llenas de verde. Luego tomamos un barco que nos llevó al puerto. Este barco funciona tipo metro y bus. El puerto de Hamburgo es uno de los más importantes del mundo. La ciudad fue bombardeada y devastada durante la Segunda Guerra Mundial, pues así lo demuestra esta iglesia la cual no fue restaurada una vez finalizada la guerra. El edificio del ayuntamiento es muy bonito. En la plaza donde queda el ayuntamiento probé las curry Hurst, que son las salchichas con ketchup y curry. Comimos sentados frente al canal con cisnes y patos nadando frente a nosotros. Luego fuimos al lago pequeño, que queda del otro lado del ayuntamiento. Desde allí la vista es súper agradable. Los típicos edificios en una margen, los edificios del gobierno en la otra, verde y agua. Se largó a llover. Con Martin nos cubrimos bajo un edificio y fuimos a tomar un café mientras esperábamos que Vienna saliera del trabajo. Nos encontramos con ella en el puerto y fuimos a caminar por la zona roja de Hamburgo. Está lleno de bares y shows. Lo que más me sorprendió es que hay una cuadra cerrada, donde les está la entrada vedada a las mujeres. Es como el barrio rojo de Amsterdam. Las mujeres se exponen en vidrieras en los locales hacia la calle. Caminé la cuadre por curiosidad y las chicas me ofrecían sus servicios. Las mujeres no eran como las de Amsterdam, que eran viejas. Éstas eran jóvenes y bonitas. En una esquina de este barrio se dice tocaron por primera vez en público los Beatles, razón por la cual erigieron una especio de monumento que consiste en los contornos de los músicos escarabajo. Atravesamos un parque muy bonito y fuimos comer a un restaurante donde va gente joven de Hamburgo. Luego volvimos hacia al puerto para ver las luces azules que se colocan una vez al año para recibir a los cruceros turísticos. Hamburgo, ciudad tranquila y rica de Alemania.
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